María Terremoto: quién es, de dónde es y por qué canta así

20 de julio de 2023

A los ocho años su padre la llamó al escenario de la peña que llevaba el nombre de la familia y le regaló una bulería. Fue la última vez que él cantó en público. Desde entonces, el apellido lo lleva ella.
María Terremoto cantando con el brazo extendido y la mano abierta, sobre un fondo oscuro de escenario

La noche que de verdad cuenta en la biografía de María Terremoto no es la del premio ni la del primer disco. Es una noche cualquiera de 2008 en un local de Jerez de la Frontera, la Asociación Cultural Fernando Terremoto, la peña que llevaba el nombre de su padre. Ella tenía ocho años y estaba entre el público, con los suyos. Su padre, Fernando Terremoto, la llamó al escenario y le dio una bulería. Ella la cogió y la cantó.

Aquella fue, según la biografía que la Bienal de Flamenco de Sevilla publicó años después, la despedida definitiva de los escenarios de Fernando. Estaba enfermo. Murió el 13 de febrero de 2010, a los cuarenta años, de un glioma cerebral. Su hija tenía diez. Todo lo que ha hecho desde entonces —el Giraldillo más joven de la historia de la Bienal, dos discos, un espectáculo entero dedicado a los suyos— sucede después de esa noche y por causa de esa noche.

Un apellido que en Jerez es una dirección

María Fernández Benítez nació en Jerez de la Frontera el 21 de diciembre de 1999, en el barrio de Santiago, que es a Jerez lo que la Alameda es a Triana: no un barrio con flamenco dentro, sino un sitio donde el cante es una manera de estar en el mundo. De ahí es. Y esa es la primera respuesta que hay que dar cuando se pregunta de dónde es María Terremoto, porque en el flamenco el lugar no es un dato de ficha: es media explicación de cómo suena.

Jerez tiene un modo propio de decir. Es un cante de rajo, de tono corto y peso largo, más pegado al compás que al lucimiento, con una manera de rematar la bulería que no se aprende en ningún sitio salvo estando allí. En su casa, además, no era una influencia: era el oficio. Su abuelo paterno, Fernando Fernández Monge, «Terremoto de Jerez» (1934-1981), fue uno de los cantaores más grandes del siglo XX jerezano y sigue siendo la referencia de la seguiriya de Santiago. Su padre, Fernando Fernández Pantoja (1969-2010), empezó de guitarrista con Manuel Morao y no se decidió a cantar hasta pasados los veinte, por el peso de la sombra que llevaba encima.

María Terremoto cantando con los ojos cerrados ante el micrófono, en primer plano
María Terremoto por seguiriyas en «Terremoto, un siglo de cante», 26 Festival de Jerez, 2022. Producción propia de ALL FLAMENCO.

Al abuelo no llegó a conocerlo: murió dieciocho años antes de que ella naciera. Lo conoce como lo conoce cualquiera, por los discos, y por lo que se cuenta en casa. En su biografía para Suma Flamenca lo resume así: «De chico, mi abuelo pasó mucha pena y desde lo más profundo sacaba la rabia». De su padre recuerda otra cosa, más doméstica y más reveladora del oficio: «Mi padre se encerraba en la habitación a componer, se grababa con un aparatito y mil veces repetía».

De aquel abuelo tenemos en el catálogo «Terremoto. El documental», que es el retrato del hombre del que viene el apodo.

BIO

Nombre y nacimiento

María Fernández Benítez, «María Terremoto».
Jerez de la Frontera (Cádiz), 21 de diciembre de 1999. Barrio de Santiago.

Familia flamenca

Abuelo: Fernando Fernández Monge, «Terremoto de Jerez» (1934-1981), maestro de la seguiriya.
Padre: Fernando Fernández Pantoja, «Fernando Terremoto» (1969-2010), cantaor y guitarrista.
Su padre fue nominado en 2004 a un Goya por la canción de Carmen, de Vicente Aranda.

Debut

Con un año, en una zambomba de un patio de vecinos de Jerez.
Con ocho, por bulerías, en la Asociación Cultural Fernando Terremoto. (La biografía oficial de la Bienal sitúa ese día a los nueve años; la nota de prensa de Universal y las biografías de festivales dicen ocho.)

Premios

Giraldillo Revelación, XIX Bienal de Flamenco de Sevilla (2016): la artista más joven en recibirlo.
Venencia Flamenca (2017).
Premio Cruzcampo a la mejor actuación, Festival La Isla Ciudad Flamenca.
Premio Joven Ciudad de Jerez (2019) y Nuevos Creadores del Secretariado Gitano (2019).

Discos

La huella de mi sentío (IRMusic, septiembre de 2018).
Manifiesto (Universal Music Spain, 31 de enero de 2025).

Dieciséis años y el Giraldillo más joven de la Bienal

El camino no fue un descubrimiento súbito, aunque lo pareciera. Hacia 2014, con catorce años, empezó a cantar de vez en cuando en las peñas de Jerez. En 2015 la reclamó el bailaor El Carpeta para sus espectáculos. Y en 2016, en el Festival de Jerez, dio un recital que la crítica recibió con una unanimidad que no es habitual con una artista de esa edad.

Ese mismo año, en la XIX Bienal de Flamenco de Sevilla, se llevó el Giraldillo Revelación y se convirtió en la persona más joven en recibirlo. Tenía dieciséis. Lo que se le señalaba entonces —y sigue siendo su rasgo— no era la potencia, que en Jerez abunda, sino la sobriedad: la capacidad de no adornar, de dejar el cante desnudo y aguantarlo. Es una virtud de cantaor viejo.

Ella misma ha puesto un matiz incómodo a aquel arranque, en unas declaraciones recogidas por DeFlamenco: «Mi padre, si viviera, hubiese querido que mi lanzamiento como cantaora no hubiese sido tan pronto. Él habría preferido que yo hubiese estudiado el flamenco en profundidad antes de subirme al escenario». No es falsa modestia: es la conciencia de que un apellido abre puertas antes de tiempo.

«La huella de mi sentío»: un primer disco a los dieciocho

En septiembre de 2018 publicó La huella de mi sentío. Está construido sobre los cantes que oyó de niña —flamenco tradicional y jondo— con arreglos que miran al sonido de ahora, y la crítica lo recibió como el disco que confirmaba lo que la Bienal había premiado dos años antes.

María Terremoto con vestido azul, cantando ante el micrófono con las manos juntas
«Parte de mí», en la presentación de «La huella de mi sentío». Teatro Villamarta, Jerez. Producción propia de ALL FLAMENCO.

La presentación en el Teatro Villamarta de Jerez la tenemos grabada entera: setenta y ocho minutos, con Ricardo Miño y Esperanza Fernández como invitados. De aquel disco salió «Luz en los balcones», la canción dedicada a su padre. Ese vídeo es de los que están abiertos: se puede ver sin abonarse.

Vinieron después el Premio Cruzcampo a la mejor actuación en el Festival La Isla Ciudad Flamenca, el Premio Joven Ciudad de Jerez 2019 y el de Nuevos Creadores 2019 del Secretariado Gitano. Ese año dirigió además la Fiesta de la Bulería Joven de su ciudad, que en Jerez es un encargo con significado.

Qué se oye cuando canta

La pregunta que casi nadie hace, y que es la que importa, es qué hace exactamente María Terremoto con la voz. Domina el repertorio jondo completo —soleá, seguiriya, bulería, fandangos, cantiñas, tientos, malagueñas, martinete—, pero eso lo dicen todas las notas de prensa. Lo distinto es cómo lo administra.

En la soleá tira de tono medio y frases largas, sin aspavientos, y guarda el ataque para el tercio final. En la seguiriya —el palo de su abuelo, y no es casualidad— baja la voz hasta casi hablar antes de abrirla. En el martinete, que se canta sin guitarra y sin red, se le oye la escuela de Santiago sin ningún filtro. Y en la bulería aparece lo otro, lo que Jerez llama tener gracia y no tiene traducción: el remate, el desplante, el compás que se adelanta medio tiempo y vuelve.

Sus referencias, que ha citado en RTVE, explican por qué su flamenco no suena a museo: «Me gusta Aretha Franklin, Nina Simone, La Paquera de Jerez, Estrella Morente y escuchar mucha música». Dos cantaoras de Jerez y dos voces del soul, en la misma frase y sin jerarquía.

Manuela Carrasco, «mi tercera abuela»

Hay un capítulo de su formación que no es de cante. Durante los años que vivió en Sevilla trató a la bailaora Manuela Carrasco, a la que llama su tercera abuela. De ahí no salió una cantaora que baile, sino algo más útil: una cantaora que entiende el baile desde dentro y sabe estar quieta en un escenario. Se le nota en el gesto y en cómo mide los silencios.

María Terremoto con las manos sobre el pecho, cantando con los ojos cerrados
María Terremoto en su concierto «Raíces», 22 Festival de Jerez. Producción propia de ALL FLAMENCO.

Ese aprendizaje se ve bien en «Raíces», el concierto que llevó al 22 Festival de Jerez y donde reivindicó explícitamente la herencia del cante gitano del barrio de Santiago. Y en «Canciones para una cantaora», grabado en el Coto de la Cantera de Osuna, donde se sostiene una noche entera acompañada solo por un piano: sin compás de palmas ni guitarra donde agarrarse, el cante queda a la intemperie.

2022: la noche en que le cantó a los suyos

En el 26 Festival de Jerez estrenó «Terremoto, un siglo de cante», un espectáculo entero dedicado a su familia. Lo tenemos grabado completo, ochenta y cinco minutos, y es probablemente el mejor sitio por donde entrar a lo que hace.

Hay tres momentos que valen por sí solos. «Mi casa cantaora», que canta a capela, sin nada debajo, con un traje de la diseñadora Pilar Rubio. «Se te fue la vida», el homenaje a su padre, en el que la acompaña Diego Carrasco como invitado. Y una seguiriya con la guitarra de Nono Jero que es, de todo el espectáculo, el punto donde el apellido pesa más. Al final aparece «Cambalache», un tango porteño que se lleva a su terreno, por si alguien pensaba que un homenaje familiar tenía que ser solemne de principio a fin.

2022 fue además el año en que salió de España en serio: pasó por la Expo de Dubái, giró por Nueva York, Miami y Chicago y fue nominada a los Premios Odeón como artista revelación de flamenco. Los medios llevaban tiempo llamándola «la princesa del cante jondo». La etiqueta le sirvió mientras fue la joven promesa; a partir de aquí empezó a quedársele corta.

«Manifiesto» (2025): la primera vez que las letras son suyas

En julio de 2024 fichó por Universal Music Spain. El 31 de enero de 2025 publicó Manifiesto, su segundo disco, seis años y medio después del primero: ocho canciones, poco más de veinte minutos, grabadas en seis días en los estudios Metropol de Madrid con el guitarrista Yerai Cortés —el mismo que ha trabajado con C. Tangana— en la guitarra, las palmas, la percusión y la producción.

Lo relevante no es el sello ni el productor: es que por primera vez firma ella todas las letras, salvo algunos fragmentos populares, y que las escribió, según contó, en unas dos semanas. El disco se ordena como un recorrido emocional con nombre propio en cada pieza —«Desconcierto», «Dudas», «Conciliación», «Devoción», «Resiliencia», «Libertad», «Coronación»— y arranca con «A la muerte», un romance a voz desnuda sobre un cajón mínimo que habla de perder a los suyos. En la crítica de Rockdelux se subraya el detalle que mejor define el disco: una petenera, «Alma no salgas del cuerpo», con dos notas de sintetizador debajo. Nada más. MondoSonoro lo despachó como «uno de los discos flamencos del año».

Lo presentó en el Teatro Villamarta de Jerez el 1 de febrero de 2025, con preestreno en Nimes dos semanas antes, y giró después por Marbella, Barcelona, Málaga, Granada, Sevilla, Burgos y Cádiz, con parada en el Universal Music Festival del Teatro Albéniz de Madrid.

Por qué canta así

Se puede resumir en tres cosas, y ninguna es el talento, que se da por hecho. La escuela: Santiago, Jerez, un cante que se aprende de oído en las casas y no en un conservatorio. El duelo: un padre que se despidió del escenario dándole una bulería a una niña de ocho años y murió dos años después, y una obra que lleva veinte años volviendo a eso sin ponerse sentimental. Y la sobriedad, que es la decisión de no gritar cuando se puede gritar.

A los veintiséis años ya no es una promesa del cante joven, que es como se la presentó durante casi una década. Es una cantaora hecha que ha escogido, teniendo el apellido más pesado de Jerez, el camino difícil: cantar como los suyos sin imitarlos.

Dónde ver a María Terremoto cantando entera

En el catálogo de ALL FLAMENCO hay cincuenta y cinco títulos en los que aparece, grabados en 4K en teatros y festivales, desde recitales completos hasta cantes sueltos. Estos ocho son por donde empezar; los dos últimos están abiertos y se ven sin abonarse.

Y también sale, junto a otras voces del cante actual, en «Lo mejor del cante en La Isla Ciudad Flamenca» y en la Noche Flamenca del Parque dedicada a las voces de mujer. La lista completa está en su ficha de artista.