Qué son las castañuelas: origen, sonido y cómo se tocan

25 de octubre de 2023

Las castañuelas son más antiguas que el flamenco. De qué están hechas, cómo se tocan y cómo el flamenco las hizo suyas, con material del archivo de ALL FLAMENCO.
Cuatro bailaoras con los brazos en alto y las castañuelas en las manos, con vestidos de volantes de colores

Aparecieron antes en la música clásica que en el flamenco, pero en cuanto llegaron al arte andaluz sus caminos se juntaron. Hoy las castañuelas son patrimonio español. Repasamos su origen, cómo se usan y las figuras que las han hecho famosas.

La bailaora María Guerrero, de azul, con una castañuela en cada mano

María Guerrero. «Noche de Baile en el Parque», V Festival La Isla Ciudad Flamenca. Archivo de ALL FLAMENCO

Cuatro bailaoras con los brazos en alto y las castañuelas en las manos, con vestidos de volantes de colores

1 Es un instrumento con «género»

La castañuela son dos piezas. Es un instrumento de percusión formado por dos partes enfrentadas, la exterior convexa y la interior cóncava. Una castañuela da el sonido más agudo (la hembra) y la otra el más grave (el macho).

Suelen fabricarse con distintas maderas: cerezo, boj, granadillo, palosanto, nogal, castaño… Pero las más buscadas por las figuras del baile son las de madera de jinjolero (azufaifo). Hay que tener en cuenta que la castañuela suena distinta no solo según quién la toque, sino según la variedad de madera. Aun así, como la madera es frágil y muy sensible al calor y a la humedad, hoy lo más común son el papel prensado y la fibra de vidrio.

2 Su origen es tan antiguo como la humanidad

Casi todos los historiadores coinciden en que las castañuelas tienen al menos 3.000 años. En Egipto se han encontrado castañuelas prehistóricas: el Museo Arqueológico Nacional de Madrid conserva varias, y las de la imagen —un par de marfil de hipopótamo talladas en forma de mano, de hacia 1900 a. C.— están en el Metropolitan de Nueva York.

Par de castañuelas egipcias de marfil talladas en forma de mano

Par de castañuelas egipcias, Reino Medio, ca. 1900-1640 a. C., marfil de hipopótamo. The Metropolitan Museum of Art, Nueva York (22.1.143a, b), Open Access CC0

La castañuela (o las castañuelas), como la de la fotografía, es el instrumento de percusión más antiguo recuperado de las tierras del Nilo, donde se usaban para la protección mágica o en fiestas religiosas. Solían hacerse con dos placas de madera, marfil o hueso, rectas o curvas. Se tocaban siempre por parejas, golpeando una contra otra con las dos manos, o atadas entre sí y tocadas con una sola.

3 Fueron los fenicios quienes las extendieron

Se cree que fueron los fenicios, hacia el año 1000 a. C., quienes difundieron las castañuelas por todo el arco mediterráneo. Como eran un pueblo comerciante, el instrumento se dio a conocer en España, Croacia, Grecia e Italia.

Los íberos las tomaron de los fenicios y cada pueblo español las adaptó a su manera. En la Edad Media su uso se había extendido por casi toda España como parte de los bailes populares. La jota aragonesa o muchas danzas asturianas siguen apoyándose en el toque de castañuelas.

En cada zona o región se fabrican con un tamaño especial o se usan de una forma concreta. Además, las hay de mano (las que nos ocupan en el caso del flamenco), de mesa (en las orquestas sinfónicas), con mango y de otros tipos.

Dos manos con una castañuela atada al pulgar de cada una

La sujeción académica, con el cordón en el pulgar. Clase de Álvaro Madrid en ALL FLAMENCO

4 Cómo se colocan ahora y cómo se tocaban antes

La forma académica de sujeción es en el pulgar de cada mano (los dos pasos del cordón): el primer paso se ata en la primera falange y el segundo en la segunda, lo que permite un ribeteo más virtuoso con la percusión de los otros cuatro dedos.

En una persona diestra, la castañuela de la mano derecha (la hembra) se toca con el meñique, el anular, el corazón y el índice. La de la mano izquierda (el macho) se pulsa con el corazón y el anular a la vez, marcando el compás.

Pero no siempre estuvieron así colocadas. Hasta que aparecieron las orejetas, a finales del siglo XVIII, no se ataron al pulgar: antes se ponían en el dedo corazón —la manera habitual de bailar la jota—, se sujetaban con un cordón a tres dedos de la mano, o se sostenían con la mano, como los crótalos.

Al atarse al pulgar, quedan libres los otros cuatro dedos para tocar y sacar más matices.

5 Los 6 toques básicos

Toque RÍA

El RI puede considerarse el paso inicial. Se usa la castañuela hembra mediante cuatro golpes seguidos con el meñique, el anular, el corazón y el índice. Hay que hacerlo de una sola vez.

Toque TA

El toque «TA» se hace con la castañuela macho, una vez dado el «RI». Para ello, se usan el anular y el corazón a la vez y se golpea el instrumento con más fuerza.

El ritmo RI-TA se produce en dos tiempos, aunque también se puede empezar por el TA y que la composición salga en tres (TA-RI-TA).

Toque PI

Repetimos el golpe con el anular y el corazón, pero esta vez con la castañuela hembra. Tendríamos ya los ritmos RI-TA-PI o TA-RI-TA-PI-TA.

Toque TÁ

Para seguir avanzando se combinan las dos castañuelas. Los 6 toques tienen sus particularidades, como que el TÁ se produce cuando tocamos el TA y el PI juntos. La sucesión de estos cuatro toques da el famoso ritmo RI-TA-PI-TÁ. Otra combinación posible es TA-RI-TA-TÁ, típica de la jota.

Toque PAM o CHIN

Solo hay que chocar las dos castañuelas. Muy sencillo, pero también requiere práctica.

Toque PAN

En el PAN se tocan las dos castañuelas a la vez, mediante el palmeo con el meñique, el anular y el corazón.

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Los toques y el compás, en la pizarra de la clase de Álvaro Madrid

Cómo suena cada toque. El compás y los golpes se escriben así, con las sílabas del propio sonido: ta, riarí, á, pi. Leerlo no es tocarlo —la carretilla se aprende con años de dedos—, pero explica por qué una seguiriya con palillos suena distinta a la misma seguiriya sin ellos.

6 Los clásicos las meten en la música

Al principio no fue el flamenco quien las usó. Grandes bailarinas del ballet romántico, como María Taglioni, Fanny Cerrito o Lucile Grahn, tocaban castañuelas en sus danzas.

El alemán Richard Wagner las usó en el Venusberg, dentro de su ópera Tannhäuser. Boccherini, el compositor y violonchelista italiano ya afincado en España, compuso en 1798 el quinteto n.º 4 en re mayor titulado Fandango: las castañuelas eran las protagonistas.

Santiago de Murcia, compositor y guitarrista de finales del siglo XVII y principios del XVIII, usó castañuelas en sus jácaras satíricas y en sus fandangos. Aunque su fama era la de músico clásico, en realidad dejó obras folclóricas de jotas y los fandangos mencionados.

7 La Escuela Bolera las adopta

Todo apunta a que fueron bailaores gaditanos quienes popularizaron el uso de las castañuelas en Andalucía, donde se las suele llamar «palillos».

Fue la Escuela Bolera la que se enamoró de este instrumento como la percusión perfecta para sus bailes. Las danzas boleras usaban música popular con estructura de seguidilla, y los bailarines acentuaban el ritmo tocando las castañuelas. Esa es una de las grandes dificultades de estos bailes, que combinan pasos de pierna muy rápidos con un toque de castañuelas dificilísimo.

Pareja de escuela bolera con castañuelas ante un telón azul

«Escuela Bolera». Emilio Ochando y compañía, «3DEUNO», 22 Festival de Jerez. Verlo en ALL FLAMENCO

Invocación es una coreografía de nueva creación de Rubén Olmo. Además de ser una de las pocas composiciones recientes de este estilo, es un homenaje a los grandes maestros que han marcado la línea a seguir en la Escuela Bolera, de Ángel Pericet a Mariemma o Antonio el Bailarín. Actualiza la esencia de la escuela bolera tradicional, uno de los estilos más característicos, complejos y singulares de la danza, caracterizado por el uso de las castañuelas.

8 La Escuela Estilizada las actualiza

Vicente Escudero, representante de la Escuela Estilizada de baile, mete en el baile flamenco castañuelas de materiales distintos de la madera. Inspirado por La Argentina, su pareja artística, probó con hierro, bronce y aluminio.

Antonia Mercé (La Argentina) abriría el camino a todos los enamorados de las castañuelas, que siguieron buscando hasta dar con su forma y su técnica definitivas, como la carretilla. Después llegó Pilar López, hermana de Encarnación López (La Argentinita), que descubrió la media carretilla tras una gira por Estados Unidos.

Antonio Najarro es hoy uno de los bailarines y castañuelistas más importantes de esta escuela.

Fila de bailaoras con los brazos en alto y las castañuelas en las manos

Grupo Ballet Jóvenes Hermanos López al baile por seguiriya. Concurso Internacional de Baile Flamenco Puro de Turín, 23 Festival de Jerez. Este se ve gratis

Este bailarín, director y coreógrafo empezó su carrera profesional a los quince años, y lo han visto bailar algunas de las compañías clásicas españolas más asentadas. El Ballet Teatro Español de Rafael Aguilar fue la primera. Después vinieron el Ballet Antología, el Ballet del Teatro Lírico de la Zarzuela, la compañía de Antonio Márquez, la de José Antonio y los Ballets Españoles, y el Ballet Nacional de España, que además dirigió de 2011 a 2019.

En 2002 creó su propia Compañía Antonio Najarro, para la que ha coreografiado producciones como Jazzing Flamenco (2008) y Suite Sevilla (2011). Es además creador habitual de piezas para grandes figuras del patinaje artístico, como el español Javier Fernández con la coreografía Malagueña de Ernesto Lecuona.

9 Para las castañuelas, palos alegres

Las soleás se pueden hacer con castañuelas, pero sin duda los fandangos o las seguiriyas son los palos que mejor les van, igual que las bulerías o las sevillanas.

10 Mujeres que han dejado huella

Emma Maleras (1919-2017), bailarina y coreógrafa de danza española, conocida sobre todo por su trabajo como concertista y profesora de castañuelas, ideó un método de estudio considerado el mejor del mundo: el Método Maleras para castañuelas.

Hay que destacar también a Inma González, titulada con matrícula de honor en el Método Maleras. Inma es concertista de prestigio internacional y profesora de castañuelas en las escuelas de música y danza más reconocidas —José de la Vega en Barcelona, Pastora Martos en Sant Cugat del Vallès y Amor de Dios en Madrid, entre otras—, además de dar clases magistrales presenciales y en línea por todo el mundo.

Lucero Tena ha marcado un estilo personal inconfundible en su interpretación de las castañuelas, y se ha distinguido por su difusión y por incorporar este instrumento en las grandes salas de concierto como instrumento solista, tanto en repertorio clásico como flamenco, en todo el mundo.

Lucero Tena ha actuado como solista en salas de concierto de los cinco continentes, con directores como Lorin Maazel, Mstislav Rostropóvich, Peter Guth, García Navarro o Adrian Leaper, entre otros. Ha sido solista con orquestas de prestigio como la Filarmónica de Israel, la Sinfónica de Hamburgo, la Filarmónica de Londres, la Orquesta Nacional de España y la Filarmónica de Berlín dirigida por Plácido Domingo (2016).

11 Castañuelas y pasión alemana

Fuera de España hay una asociación sin ánimo de lucro que funciona desde 1990 y se ha propuesto dar a conocer las castañuelas y ofrecer un foro común a aficionados y profesionales. Se fundó en Colonia (Alemania) y se llama IGkK, Internationale Gesellschaft für künstlerisches Kastagnettenspiel. Su mentor y cofundador fue José de Udaeta, fallecido en 2009.

Este bailarín nacido en Barcelona empezó estudiando danza clásica en su ciudad con Juan Magriñá, y danza española en Madrid con Francisca González «La Quica» y Regla Ortega. Juan Sánchez «El Estampío» le enseñó técnica flamenca y con los hermanos Pericet entró en la Escuela Bolera. Durante veintidós años, José de Udaeta formó pareja con la bailarina suiza Susanne Audéoud, y bajo el nombre artístico de Susana y José hicieron una carrera internacional que los llevó a medio mundo. Su figura es muy relevante como castañuelista, maestro del instrumento y autor de dos libros imprescindibles: Flamenco (1965) y La castañuela española (1985).

Tras su concierto en el Lieder Hall de Stuttgart en 1976, José de Udaeta tocó las castañuelas en orquestas como la Filarmónica de Berlín bajo la dirección de Herbert von Karajan, el Teatro Rococó de Estocolmo o el Ensemble de Percusión de Estrasburgo. Acompañó también a la soprano Montserrat Caballé en La Scala de Milán, el Carnegie Hall de Nueva York, el Covent Garden de Londres y el Théâtre des Champs-Élysées de París.

12 Solo para castañuelas

Un nombre importante entre los solistas de castañuelas es el de Teresa Laiz, entre otras razones porque dirige el Festival Internacional de Castañuelas (F.I.C.). Es el primer y único festival del mundo que se celebra de forma regular dedicado en exclusiva a las castañuelas en todas sus facetas: jazz, flamenco, claqué, oriental o clásica, entre otros estilos.

Las castañuelas, sonando

Todo lo que ilustra este artículo sale de nuestro propio archivo: la escuela bolera de «3DEUNO», la coreografía de castañuelas de la compañía de Ángel Manarre y el cuerpo de baile de Turín. Hay cientos de horas más de baile, cante y guitarra grabadas en teatros y festivales.

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