
Mientras que el guitarrista, sentado, sostiene sobre él su instrumento, el percusionista está sentado sobre su instrumento. Una silla, una guitarra y un cajón. La suma de estos tres objetos da lugar a una flamenca canción llena de duende y pasión sin necesidad de una letra.
| Raúl Escandón | Cajón |
| Miguel Ramos | Guitarra |