
El suave quejío de la guitarra hace cosquillas en los oídos. Mientras, la cantaora aguarda pacientemente. Casi sin esforzarse, ella entona una letra profunda y poderosa, presumiendo de toda la fortaleza de su voz. Hasta la guitarra parece ralentizarse para escucharla, pero pronto retoma el protagonismo de nuevo.
| Carmen La Shica | Cante |
| Gabino Pérez | Guitarra |