
Un público invisible sigue el ritmo de las palmas, única percusión que se alza sobre el sonido de la guitarra. La cantaora entona una profunda canción. Canta sobre el orgullo gitano y la tradición flamenca. La escena se llena de pasión bajo la blanca luz de los focos.
| Aroa Cala | Cante |
| Miguel Ramos | Guitarra |